Los jóvenes cada día son más inactivos, encuentran el ocio en el ordenador, en los teléfonos móviles, dejando a un lado la actividad física y una correcta alimentación.
La mayoría de los adolescentes no hacen ejercicio diario ni tienen una alimentación saludable. La etapa entre la adolescencia y la vida adulta se caracteriza principalmente por adquirir más autonomía. Los jóvenes cada vez son más autónomos a edades más tempranas y uno de los aspectos de esta autonomía es la alimentación: cada vez deciden más qué comer. Y no tan sólo deciden qué comer, sino también dónde, cómo y cuándo quieren comer.
La adolescencia y especialmente la pubertad, son etapas de un gran crecimiento físico, con una aceleración en el aumento de la talla y el peso, como no se había experimentado nunca en la infancia. El adolescente necesita del aporte de una cantidad de calorías diarias muy superior a la que requerimos los adultos, lo que en parte explica la voracidad que muchas veces observamos en su forma de comer.

No existen los alimentos buenos ni malos, pero sí hay alimentos que se deben consumir en más cantidad o más a menudo, como son las frutas, verduras, legumbres y pescado, que tienen una presencia muy reducida en la dieta de los jóvenes.
Comidas juveniles
Los vicios juveniles son los refrescos, que añaden cantidades de azúcar no siempre necesarias. La principal bebida debe ser el agua (dos litros al día). Las patatas fritas, palomitas, galletas saladas, etc.) Aportan una gran cantidad de energía innecesaria. Por esta razón, hay que aprender a consumirlos con moderación, sin excesos.
La mayoría de los adolescentes no hacen ejercicio diario ni tienen una alimentación saludable. La etapa entre la adolescencia y la vida adulta se caracteriza principalmente por adquirir más autonomía. Los jóvenes cada vez son más autónomos a edades más tempranas y uno de los aspectos de esta autonomía es la alimentación: cada vez deciden más qué comer. Y no tan sólo deciden qué comer, sino también dónde, cómo y cuándo quieren comer.
La adolescencia y especialmente la pubertad, son etapas de un gran crecimiento físico, con una aceleración en el aumento de la talla y el peso, como no se había experimentado nunca en la infancia. El adolescente necesita del aporte de una cantidad de calorías diarias muy superior a la que requerimos los adultos, lo que en parte explica la voracidad que muchas veces observamos en su forma de comer.

No existen los alimentos buenos ni malos, pero sí hay alimentos que se deben consumir en más cantidad o más a menudo, como son las frutas, verduras, legumbres y pescado, que tienen una presencia muy reducida en la dieta de los jóvenes.
Comidas juveniles
Los vicios juveniles son los refrescos, que añaden cantidades de azúcar no siempre necesarias. La principal bebida debe ser el agua (dos litros al día). Las patatas fritas, palomitas, galletas saladas, etc.) Aportan una gran cantidad de energía innecesaria. Por esta razón, hay que aprender a consumirlos con moderación, sin excesos.
Además les gusta a los jóvenes comer en restaurantes de comida rápida -fast food-, y como acompañante prefieren tomar todo tipo de gaseosa, siendo éstas las peores alternativas para una alimentación adecuada.
La alimentación monótona es aburrida, y los jóvenes deben conocer la variedad de alimentos existente para poder llevar una alimentación equilibrada sin que exista déficit de nutrientes. El bajo consumo de calcio en esta etapa puede implicar el desarrollo de osteoporosis en la etapa adulta, por eso es necesario el consumo de 2-3 raciones de lácteos diarios.
Un adolescente no tiene por qué aburrirse o "sufrir" para alimentarse en forma correcta. Si se proveen en forma equilibrada de esta mayor cantidad de calorías que necesitan, podrán continuar disfrutando de sus comidas preferidas, acompañando el crecimiento normal de la edad y además, alimentándose en forma sana.
La alimentación monótona es aburrida, y los jóvenes deben conocer la variedad de alimentos existente para poder llevar una alimentación equilibrada sin que exista déficit de nutrientes. El bajo consumo de calcio en esta etapa puede implicar el desarrollo de osteoporosis en la etapa adulta, por eso es necesario el consumo de 2-3 raciones de lácteos diarios.
Un adolescente no tiene por qué aburrirse o "sufrir" para alimentarse en forma correcta. Si se proveen en forma equilibrada de esta mayor cantidad de calorías que necesitan, podrán continuar disfrutando de sus comidas preferidas, acompañando el crecimiento normal de la edad y además, alimentándose en forma sana.
Problemas causados por una mala alimentación
- Obesidad.
- Depresión.
- Acné.
- Trastornos de la Conducta Alimentaria (Anorexia / Bulimia).
¿Cuáles son los errores que más frecuentemente cometen los adolescentes al alimentarse?
En primer lugar, es muy común que salten comidas, sobre todo el desayuno o la merienda, lo que trae aparejado algunas consecuencias metabólicas: como la exagerada secreción de insulina y favorecen el desarrollo de enfermedades como la obesidad y la diabetes. Además, el gran consumo de comidas de bajo aporte energético (ya sean golosinas, snacks, y otros) distrae su apetito para los alimentos energéticos.


